Las rebajas son para los consumidores una buena oportunidad para hacer sus compras más baratas, sin embargo, la rebaja en los precios no debe implicar una merma en la calidad de los productos rebajados:

 

* Piense de antemano lo que necesita: hacer listas es una buena manera de evitar compras impulsivas.

* Las normas establecen que los productos deben haber formado parte de la oferta habitual del establecimiento durante, al menos, un mes y su calidad no puede diferenciarse en nada de la que tenían antes de estar rebajados.

* Los objetos rebajados deben mostrar su precio original junto al rebajado, o bien indicar de forma clara el porcentaje de la rebaja.

* En algunos establecimientos se establecen unas condiciones especiales para las compras en periodo de rebajas (sobre la aceptación del pago con tarjeta, las devoluciones, etc.). Pueden hacerlo, pero debe indicarse expresamente. En caso de duda, pregunte al responsable del establecimiento.

* Conserve el tique de las compras, pues los necesitará para cualquier posible reclamación, cambio, etc.

* El servicio postventa y la aplicación de la garantía son iguales, independientemente de que compre el producto durante las rebajas.

* Si tiene algún problema durante las rebajas, actúe igual que en cualquier otro momento. En el periodo de rebajas se recortan los precios, pero nunca los derechos que usted tiene como consumidor. Por tanto, si no consigue una solución amistosa, pida la hoja de reclamaciones (debe tenerlas cualquier establecimiento) y plasme en ella su queja. Al hacer valer sus derechos beneficia a los demás consumidores, pues hace que los comercios se esfuercen por mejorar la atención al cliente.

* El consejo de la OCU es que, en lo posible, procure elegir establecimientos adheridos al sistema arbitral de consumo, que ofrecen más garantías al comprador (en caso de desacuerdo se prestarán a resolver sus diferencias con el cliente de una manera rápida y gratuita).

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